| Antecedentes Históricos |
|
|
|
La Iglesia Pentecostés contemporánea nace a principios de 1900, con el derramamiento del Espíritu Santo sobre creyentes que ansiaban una vivencia más profunda con Dios. Esto aconteció primero en la ciudad de Topeka, en el Estado de Kansas y en Los Ángeles, California, E.U.A., y posteriormente el pentecostalismo se extendió con rapidez a través de los Estados Unidos y a América Latina Veintidós años más tarde inicio de ese movimiento de Dios, llegó hasta la ciudad minera de Pachuca, Hidalgo, una oleada de ese fuego celestial. Esto dio como resultado el nacimiento de lo que hoy es la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés, que a Dios sea la gloria se ha extendido a lo largo y lo ancho del suelo mexicano y ha cruzado las fronteras del norte del país como consecuencia de los cristianos inmigrantes en busca de mejores condiciones de vida. Así podemos afirmar que nuestra Iglesia es fruto de aquel avivamiento que se propagó al mundo entero. A continuación, presentamos un esbozo histórico de este movimiento de Dios que pertenece al vasto Cuerpo de Cristo en México y el mundo entero. FUNDACIÓN Junio de 1922 marca el inicio de nuestra historia como Iglesia. En ese año, Raymundo Nieto llevó el mensaje del evangelio a la ciudad de Pachuca, Hgo. Era un creyente de fe Pentecostés, pues hablaba del bautismo del Espíritu Santo, la sanidad divina y los dones del Espíritu Santo. Cierto día, mientras realizaba su modesto trabajo como soldados ambulante, testificaba de la salvación en Cristo y del poder de Dios para sanar, al momento la mujer a quien le estaba arreglando una tina fue sanada milagrosamente de la enfermedad que la aquejaba en un pie. Al verse sana, esta mujer que se llamaba Eristela Torres, pidió al hermano Nieto que pasara a su casa y le siguiera explicando más ampliamente del evangelio. Dios abrió el corazón de ella como lo hizo con Lidia de Tiatira, y ella abrió su hogar para que en él se predicara la Buena Nueva. En esa casa, que estaba ubicada en la calle de Gómez Farías, se empezaron a realizar las primeras reuniones, donde el Señor empezó a salvar y transformar vidas, a sanar a los enfermos y a bautizar con su Espíritu a los nuevos creyentes. Más tarde, los sencillos cultos se realizaron en la calle de Texas Nº122. A estas reuniones llegaron los hermanos Silvestre y Andrés Ornelas, originarios del Saus de los Ibarra, Jalisco que habían venido a Pachuca en busca de trabajo. Ellos ya habían conocido el evangelio en Miami, Arizona, E.U.A., incluso poseían la experiencia de la salvación, pues el Señor en su gracia infinita les había otorgado esta vivencia por la sola lectura de la Biblia. De inmediato simpatizaron con la doctrina que Nieto predicaba y en el mes de octubre del año antes citado los hermanos Ornelas fueron bautizados por el hermano Nieto, constituyéndose, junto con las hermanas Juana Cervantes de Ornelas, Juana Salamanca y Magdalena Garnica, en los miembros fundadores de la iglesia. DESARROLLO Y CONSOLIDACIÓN La naciente congregación crecía y se fortalecía del día en día; sin embargo, en 1927, una sombra de tristeza abatió a la iglesia. El hermano Raymundo Nieto ya no estaba en condiciones de seguir pastoreándola; se hacía necesario que otra persona lo hiciera. Entonces el pequeño grupo, después de orar y ayunar, eligió al hermano Andrés Ornelas Martínez como pastor. El nuevo pastor se consagró en alma y cuerpo al cuidado del rebaño y con inmensa pasión a buscar a los perdidos. Como resultado de esa consagración, la iglesia empezó a desarrollarse, no sólo internamente, sino también de manera externa, hacia pueblos, rancherías y ciudades. Pronto el evangelio fue llevado al Cerezo, Real del Monte, El Huasto, Santiaguito, Actopan e Ixmiquilpan, donde se establecieron las primeras congregaciones, y aquellas, a su vez, se extendieron a los lugares circunvecinos. Aquellos primeros años fueron sumamente difíciles para los nuevos conversos y predicadores, pues eran objeto de la burla y el desprecio. Asimismo, la despiadada persecución, el fanatismo y la intolerancia religiosa imperante en aquellos días cobraron su cuota de sangre y vidas. La iglesia en expansión tuvo sus primeros mártires, de los que mencionamos a Isidro Pejay, Modesto Escobar y Victoriano Montiel, entre otros. Sin embargo, la sangre vertida en el campo vino a ser el fertilizante de la semilla sembrada. LA IGLESIA INDEPENDIENTE En 1927, la iglesia estableció contacto con otra congregación de similar fe Pentecostés: la iglesia “Filadelfia”, hoy “Sarón”, de la ciudad de México. Como resultado de esas relaciones fraternales, y a petición del hermano Axel Anderson, las dos iglesias se unieron y formaron el Movimiento Evangélico Independiente. Dios bendijo esta unión y, por el trabajo conjunto, pronto el evangelio llegó a varios otros lugares: Veracruz, Puebla, Atlixco y Cuernavaca: pero como no había documento alguno que determinara los criterios en cuanto a disciplina y administración, dicha unión no pudo continuar. Así, en 1941, la Iglesia de Pachuca y el grupo de 29 iglesias y las misiones que por su trabajo habían surgido, se constituyeron en el Movimiento de la Iglesia Cristiana Independiente. Para este tiempo, además de las iglesias ya citadas, se había establecido obra en San José Tepenené, Tula, Progreso, San Antonio el Desmonte, Zapotlán, Talquilpan y Tulancinco, en el Estado de Hidalgo; en Apizaco, Tlaxcala, en Nuevo Necaxa, Pue., y en Azcapotzalco, Iztacalco y la Col. Penitenciaría en el D.F. En el corazón del hermano Ornelas había un anhelo profundo por la evangelización. Esto lo motivó a solicitar permiso a la junta de pastores para ir a establecer iglesias en campos vírgenes. Fue así como en 1946 se inició la llamada “Misión de Oriente” que propició el inicio de las iglesias de Huauchinango y Villa Juárez, Pue., y más tarde la de Papantla, Ver., Cuando se llevó la misión a Occidente se establecieron las iglesias de Iguala y Santa Teresa, Guerrero. Con la misión del Norte nació la iglesia de Zimapán y El Salitre, Hgo. Dios seguía bendiciendo y prosperando el trabajo evangelístico, y se establecieron las iglesias de Xochimanca, D.F., San Bartolo la Barranca, Pedregoso, El Llano, Cuyamaloya, Tolcayuca en Hidalgo, y Poza Rica, Ver., así como Tzitzicazapa, Pue., y La Trinidad, Oaxaca, y otras más. ALIANZA CON DOS GRUPOS EVANGÉLICOS En enero de 1956, después de cuidadosas deliberaciones, el liderazgo, con la anuencia de los pastores de tres grupos de iglesias que ya con anterioridad se conocían (la Evangélica Independiente de Puebla, la Congregacional Independiente de México y la Cristiana Independiente de Pachuca), se fusionaron las congregaciones para constituir la Unión de Iglesias Evangélicas Independientes. La unión que duró 12 años, fue muy positiva. Las iglesias se vieron ricamente bendecidas por la nueva y vasta convivencia fraternal, por la ministración de la enseñanza y la prédica de la Palabra de Dios, presentada por siervos de Dio como Esteban Chávez Escoto, Miguel Leal Rojas, Andrés Ornelas Martínez, Arnulfo Espinoza Pérez, Raymundo Ramírez Roldán, Cirenio Alor Vázquez, Domingo Arroyo, Abundio Bello Torres, Samuel Reyes Marín y muchos otros. La unión fue fructífera en muchos aspectos. Hubo expansión territorial e intercambio de ricos y diversos ministerios, se editó el Himnario “Melodías de Sión”, se estableció el “Banco de Fondo Común y Prosperidad Eterna” para ayudar a las iglesias y se aceptó como órgano oficial “El Mensajero Pentecostés”, que publicaba desde 1941 la Iglesia Cristiana Independiente. Se fundó la Escuela Bíblica “Berea”, que dio un nutrido número de siervos del Señor que están actualmente en el ministerio. Lamentablemente la unión no pudo continuar, pues a causa de la humana naturaleza de la que nos hallamos revestidos, surgieron divergencias que no fueron posible solucionar. Y así, en el mes de septiembre de 1968, la Iglesia Cristiana Independiente se separó de manera pacífica de la Unión de Iglesias Evangélicas Independientes, acordando de inmediato integrarse nuevamente como el Movimiento de la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés. En el mes de febrero de 1958, el Señor llamó a su presencia a su fiel siervo Andrés Ornelas, miembro fundador de la iglesia y en consecuencia del movimiento, y pastor de la Iglesia Central por 31 años. Lo substituyó en el pastorado de la iglesia y como Representante Nacional el hno. Raymundo Ramírez, quien desde 1945 había trabajado estrechamente al lado de su predecesor el hno. Ramírez, era un hombre con capacidad moral y espiritual y con un notorio arraigo en la Iglesia Nacional. Por su gracia innata para el liderazgo y su visión y amor a toda prueba supo imprimirle dirección. Así la Iglesia se extendió a varios estados del país; y de unas 125 iglesias que había al inicio de su administración, el término de esta después de 13 años, se contaba con cerca de 300 congregaciones. NUEVA ESTRUCTURA ADMINISTRATIVA Julio de 1971 marca el inicio de una nueva etapa en la vida institucional de la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés. En virtud de que ésta había crecido, se hacía necesario que el Representante Nacional se dedicara por completo a esa tarea. Por ello la Asamblea General pidió al hermano Ramírez que asumiera exclusivamente ese trabajo; sin embargo, él declinó esa nominación y prefirió quedar sólo como pastor de la Iglesia Central. Fue así como renunció al cargo que tan dignamente había asumido 13 años atrás. En su lugar, la Asamblea General eligió al pastor Francisco Díaz Villagrán como primer Superintendente en esta nueva administración. De esa fecha al presente, la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés ha tenido cuatro líderes nacionales que le han dado rumbo y dirección. De septiembre de 1971 a julio de 1975, Francisco Díaz Villagrán; de julio de 1975 a julio de 1979, Fernando Márquez Arzate; de julio de 1979 a julio de 1987, Serafín Aguirre Cruz; de julio de 1987 a julio de 1991, Aroldo Espinosa Rubio; de julio de 1991 a la fecha, Fernando Márquez Arzate. El crecimiento de la Iglesia hacía necesario realizar ajustes en la estructura organizacional. Por esa razón en 1976, el hermano Fernando Márquez, en su plan de trabajo presentado a la Asamblea General, propuso que las Zonas se integraran en Regiones o Distritos para una mejor funcionalidad en el trabajo. En la Asamblea General que se celebró en Xicotepec de Juárez, Pue., bajo la presidencia del hermano Serafín Aguirre, en septiembre de 1982, la Comisión Representativa presentó un anteproyecto de reestructuración y se delegó a una Comisión el estudio de esa posibilidad. La Comisión de Reestructuración presentó el resultado de su trabajo a la Asamblea General el 18 de enero de 1983, en Coatzacoalcos, Ver., Después de amplia deliberación, la Asamblea aprobó en todas sus partes el proyecto, acordando que se organizaran y constituyeran los distritos, en los lugares y fechas de dicho año que se citan a continuación: Distrito de Occidente, 25 de febrero, en Iztacalco, D.F., Distrito Centro, 4 de marzo, en Actopan, Hgo; Distrito Oriente, 25 de marzo, en Papantla, Ver., Distrito del Sureste, 15 de abril, en Oaxaca, Oax. Como la Iglesia ha continuado su incontenible avance, debido a la visión y entrega de sus líderes, así como al trabajo de sus pastores y de la membresía en general, pero sobre todo a la soberana gracia del Señor, en 1993 se subdividieron los Distritos. La nueva estructura quedó de la siguiente manera: Distrito Centro: Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, San Luis Potosí y el Norte del Estado de México. Distrito Metropolitano: Distrito Federal y el Área Conurbada. Distrito Oriente: Puebla, Tlaxcala y el Norte del Estado de Veracruz. Distrito Sur: Morelos, Guerrero, Sur del Estado de México y Oriente de Michoacán Distrito del Sureste: Oaxaca y Chiapas. Distrito del Golfo: Sur de Veracruz, Tabasco, Campeche y Norte de Oaxaca. Distrito del Pacífico: Michoacán, Jalisco, Colima, Zacatecas, Sinaloa, Baja California Norte y Sur. ASOCIACIÓN RELIGIOSA De conformidad con las reformas a la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, promovidas por el Ejecutivo Federal en 1991, la Asamblea General extraordinaria llevada a cabo del 21 al 23 de enero de 1993 acordó que nuestra Iglesia se constituyera en Asociación Religiosa, según el nuevo estatus de las Iglesias establecido en la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público. Bajo la presidencia del Pbro. Fernando Márquez Arzate, nos dimos a la ardua tarea de elaborar los documentos necesarios para solicitar el registro, y el día 12 de mayo de 1993 presentamos nuestra solicitud ante la Secretaría de Gobernación. El 31 de mayo del mismo año recibimos el certificado número SGAR/225/93, que nos acredita como A.R. El primer grupo de asociados lo integraron los siguientes ministros: MESA DIRECTIVA Presidente y Director General: Fernando Márquez Arzate Vicepresidente: Samuel Ramírez Calderón Secretario: Aroldo Espinosa Rubio Vocales: Cleofas Rangel Ramírez, Concepción Barrera Campos, Francisco Díaz Villagrán, José Carmen Uribe, Ignacio Carmona García, Humberto Corona Vázquez, Silvestre órnelas Cervantes, Joaquín Estrada Sánchez, Saúl Olvera Trejo, Samuel Hernández Rivera, Jesús Hernández López, Odilón López Mor, Miguel Olvera Rivera, J. Luciano Corona Vázquez. Actualmente, en el ámbito administrativo, nuestro campo nacional se encuentra distribuido en siete Distritos y estos, a su vez, están subdivididos en Sectores. Los rimeros están bajo la administración de siete Superintendentes, los segundos bajo el cuidado de presidentes de Sector, y todos ellos bajo la dirección del Pbro. Fernando Márquez Arzate, actual Presidente y Director General de la Asociación. Con el paso de los años, la Iglesia Cristiana Independiente Pentecostés ha ido avanzando hasta ser reconocida en el ámbito evangélico y gubernamental como una institución seria y comprometida con el mensaje de Jesucristo que transforma a los hombres. La presencia de la Iglesia se extiende a la mayor parte de los Estados de la República Mexicana con unas dos mil congregaciones. Con el objeto de impulsar y coordinar su trabajo y actividades, la Iglesia cuenta con diez Ministerios de carácter nacional que son: Evangelismo y Misiones, Educación Cristiana, Asuntos Pastorales, Asuntos Legales, Finanzas, Comunicaciones, Sociedades de Desarrollo Integral de Vida Cristiana, Instituciones de Servicio y Relaciones Públicas. Cada Ministerio cuenta con un Director, así como Subdirectores de área, según sea necesario. Además, contamos con cinco Directivas de Sociedades también a nivel nacional: niños, adolescentes, jóvenes, damas y varones. Para la preparación de nuestros ministros contamos con cuatro institutos donde se imparte la preparación básica para ejercer el ministerio esas instituciones; han resultado ser un verdadero semillero de servidores de Dios y de la gente. |

